Stevia, la planta dulce
La Stevia, una planta en forma de arbusto, sus dulces hojas y sus extractos naturales (en forma de líquido, polvo o pastillas) son la mejor manera de endulzar todo tipo de alimentos. Y con una gran ventaja para las personas con diabetes o aquellas que quieren cuidarse: su aporte calórico es bajísimo y prácticamente no tiene índice glucémico.
Informes elaborados por nutricionistas del Instituto IMDEA de Alimentación y experta en Nutrición y Dietética, demuestran cómo el consumo de stevia no afecta al nivel de ingesta de la siguiente comida. Para elaborar el informe, se facilitó para su consumo normal Stevia a personas adultas con y sin sobrepeso. En los dos casos se obtenían unos niveles similares de efecto saciante, por lo que ninguno de los dos grupos aumentó su ingesta calórica en la siguiente comida. De igual manera se comprobó cómo su ingesta no afectaba al índice glucémico ni a la hipertensión. La stevia posee además, conocidos efectos antioxidante, antiinflamatorio y anticancerígeno.
La planta de la que proviene la Stevia, «Stevia rebaudiana», fue descrita por Moisés de Santiago Bertoni, escritor y botánico de origen suizo fallecido en 1929. Es originaria de América Latina, donde se usan sus hojas molidas para edulcorar. Estas hojas contienen varios compuestos naturales llamados glicósidos que son los que le confieren un sabor dulce.
La familia “stevia” tiene más de 200 especies, pero solamente dos variantes tienen los glicósidos de esteviol que las hacen dulces. Es, en concreto, la «Stevia rebaudiana Bertoni» la variedad más dulce de ambas. Estos compuestos tan dulces no son digeridos por las enzimas digestivas así que no aportan calorías.
¿Aún no la has probado?











